La paciente es un hombre de 24 años sin antecedentes de traumatismos que se presentó con un historial de siete años de dolor en el antepié, al que se le habían administrado varios medicamentos de venta libre y otros tratamientos conservadores, incluida la terapia percutánea. La paciente recordó que tres años antes de su ingreso le habían hecho una inyección de esteroides y una escleroterapia intralesional, sin que le sirvieran de nada. El examen físico demostró una masa firme en la superficie plantar del primer espacio intermetatarsiano (IMS), sin déficit motor ni sensorial. El examen vascular no fue notable. La radiografía simple demostró un ensanchamiento del tejido blando del primer metatarsiano con flebolitos. Las estructuras óseas circundantes del antepié no se vieron afectadas. La resonancia magnética (MRI) demostró una lesión hipointensa en la secuencia ponderada en T1 que ocupaba la superficie plantar del pie izquierdo. Hubo realce heterogéneo periférico después de la inyección de gadolinio. La lesión era multilobulada, medía 30 × 22 mm, con intensidad intermedia y contenía varias separaciones en las secuencias ponderadas en T2 y supresión de grasa. La lesión había ocupado completamente el primer metatarsiano desplazando los tejidos blandos del mediopié sin signos de infiltración. La paciente se sometió a cirugía tras obtener el consentimiento informado por escrito. Se realizó un abordaje longitudinal plantar a través del primer espacio metatarsal interóseo. Tras una cuidadosa disección, se extirpó un tumor intramuscular que ocupaba los músculos interóseos. (Fig.