Un hombre caucásico de 63 años se presentó con quejas de dolor en el cuello derecho y disfagia tras un episodio de tos violenta que había sufrido el día anterior. En el ingreso, su estado era hemodinámicamente normal, con fiebre leve. El examen físico reveló una celulitis que se extendía desde la región esternocleidomastoidea derecha hasta la parte superior anterior del tórax, con hinchazón y sensibilidad justo por encima de la articulación esternoclavicular derecha. Los análisis de sangre mostraron leucocitosis y marcadores inflamatorios elevados. Una radiografía de tórax simple mostró un derrame pleural derecho. Estos hallazgos levantaron sospechas de una ruptura espontánea del esófago cervical. Se omitió la ingesta oral y se insertó un tubo nasoyeyunal para la alimentación, junto con la administración intravenosa empírica de penicilina, flucloxacilina y metronidazol. Una tomografía computarizada (TC) mostró cambios inflamatorios detrás de la articulación esternoclavicular derecha, con pequeñas bolsas de aire detrás del esternón superior, engrosamiento pleural en el vértice derecho con algo de consolidación pulmonar adyacente y confirmó la presencia de un derrame pleural. Un estudio de deglución de gastrografina mostró una pequeña irregularidad de la pared faríngea lateral, pero no una fuga de contraste definitiva, y la faringoscopia no pudo encontrar ninguna anormalidad. Se intentó una paracentesis del tumefacto esternoclavicular bajo guía de ultrasonido, pero no se aislaron microorganismos del aspirado. No obstante, debido a que todavía había un grado de incertidumbre, se decidió tratar la afección con alimentación y antibióticos. Después de 2 semanas con este régimen, la inflamación se resolvió por completo y se permitió al paciente alimentarse por vía oral y se le dio el alta para que se fuera a casa. No obstante, 9 días después de su alta, el paciente presentó los mismos síntomas. Otra tomografía computarizada estableció el diagnóstico de artritis séptica que mostraba cambios erosivos dentro de la articulación esternoclavicular derecha. El paciente reinició un curso de 6 semanas de la misma combinación de antibióticos, pero sin restricciones en la ingesta oral. Finalmente, la artritis se resolvió y, en el seguimiento 3 y 6 meses después, respectivamente, el paciente permaneció asintomático.