Una mujer de 43 años, Gravida 3, Para 3, se quejaba de un dolor abdominal inferior severo, principalmente en el hipocondrio izquierdo, durante seis meses. La historia médica y ginecológica de la paciente no era destacable, excepto una miomectomía para un leiomioma benigno realizada 12 años atrás. El examen físico reveló un abdomen hinchado, una masa palpable en el hipocondrio izquierdo y un útero agrandado. Estos hallazgos sugerían leiomioma o adenomiosis. La ecografía abdominal reveló múltiples nódulos uterinos grandes y heterogéneos, el más grande de 7 cm. El tamaño y la apariencia eran normales para ambos ovarios. El hipocondrio izquierdo contenía una masa de 10 cm de origen incierto que presentaba múltiples regiones hipoecoicas, lo que indicaba necrosis. La tomografía computarizada abdominal reveló múltiples fibromas uterinos, un tumor en el hipocondrio izquierdo y linfadenopatías retroperitoneales en las cadenas ilíaca externa izquierda y aórtica lateral. La tomografía computarizada de tórax mostró numerosos nódulos pulmonares en ambos pulmones. La resonancia magnética mostró un útero miomatoso asimétrico agrandado. Las imágenes de resonancia magnética ponderadas en T2 mostraron una banda endometrial normal y una zona de unión con múltiples leiomiomas intramurales y subserosos bien circunscritos, consistentes con lesiones de tipo 5 y 6, según el sistema de subclasificación de leiomiomas de la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia. Los leiomiomas mostraron una intensidad de señal moderada en comparación con la pared uterina sin necrosis ni sangrado. La resonancia magnética también reveló un tumor de 10 cm de origen indefinido en el hipocondrio izquierdo con linfadenopatías retroperitoneales de las cadenas ilíacas externas izquierda y aórtica lateral. Una resonancia magnética axial ponderada en T1 mostró fibromas con realce de contraste alto y sin áreas que no se realzaran. El signo de los vasos de puente indicó el origen uterino de las masas. Dado que estos resultados de las imágenes no fueron concluyentes y que eran alarmantes para el sarcoma uterino metastásico o la neoplasia maligna digestiva, realizamos una laparotomía diagnóstica e intervencionista en colaboración con el equipo de cirugía digestiva. Los hallazgos intraoperatorios incluyeron: 1) masas suburales e intramurales con fibroides uterinos macroscópicos; 2) ovarios y trompas normales; 3) una masa sólida multilobulada friable en algunas áreas y adherida únicamente al peritoneo visceral en el hipocondrio izquierdo; y 4) linfadenopatía en la cadena ilíaca externa izquierda y la aórtica lateral, lo que indicaba metástasis. Como resultado, se realizó una histerectomía interanxilaria, extirpación total de la masa del hipocondrio izquierdo y disección de ganglios linfáticos. El examen anatomopatológico de las masas uterinas reveló una proliferación benigna de células de músculo liso, que sugería un leiomioma. Los núcleos celulares eran hipercrómicos y alargados, y carecían de signos de atipia o procesos mitóticos anormales. Las células de músculo liso tenían una organización fascicular, separadas por un estroma fibro-hialino bien vascularizado sin zonas necróticas. La celularidad de la masa del hipocondrio izquierdo se asemejaba a la de un leiomioma uterino. No había necrosis ni hemorragia, y estaba compuesto por células de músculo liso fascicular. Los ganglios linfáticos extraídos de las cadenas ilíaca externa izquierda y aórtica lateral revelaron una metástasis masiva de tejido muscular liso que casi reemplazaba totalmente el tejido linfático habitual, con solo unos pocos ganglios linfáticos que conservaban la estructura habitual. Este tejido muscular linfático de los ganglios linfáticos se asemejaba al leiomioma uterino y al tumor del hipocondrio izquierdo. Se analizaron inmunohistoquímicamente los ganglios linfáticos, el tumor hipocondrio izquierdo y el leiomioma uterino. Todos los tejidos analizados fueron positivos para h-caldesmon, actina del músculo liso (SMA), receptores de estrógeno (ER) y progesterona (PR). Es importante destacar que se hizo un descubrimiento importante durante el examen inmunohistoquímico de la masa peritoneal y uno de los ganglios linfáticos resecados, que reveló tejido celómico adyacente a la proliferación muscular dentro de estos sitios metastásicos. Este tejido está compuesto por un epitelio celómico columnar que descansa sobre un tejido mesenquimal moderadamente celular. La proliferación muscular circundante fue altamente positiva para actina del músculo liso y h-caldesmon, mientras que el tejido celómico fue negativo. Tanto el tejido celómico como los focos musculares del ganglio linfático ilíaco demostraron una positividad difusa, robusta y homogénea para los receptores de estrógeno y progesterona. En función de la presentación clínica, los estudios de imagen, la histología, las tinciones inmunohistoquímicas positivas y un índice Ki-67 inferior al 1 %, mantuvimos el diagnóstico de LCM que afectaba a los pulmones, el abdomen y los ganglios linfáticos retroperitoneales y decidimos hacer un seguimiento de la paciente sin tratamiento hormonal.