Una niña de 14 años y medio fue derivada a nuestro departamento por su pediatra debido a un dolor persistente en su cuarto dedo del pie derecho desde hacía más de tres meses. Dolor persistente en el cuarto dedo del pie derecho por más de 3 meses. Este paciente no había tenido ninguna enfermedad previa. Existía un historial de traumatismos menores, pero no había indicios de piel rota ni fiebre. En el momento del ingreso, la paciente no presentaba fiebre; al examinarla, se observó una ligera hinchazón y eritema en el dedo del pie, y la palpación causó molestias. La niña podía soportar el peso en el pie sin limitaciones. El recuento de glóbulos blancos de la paciente era de 7600 células/mm3, la proteína C reactiva era menor a 0.3 mg/L y su velocidad de sedimentación globular era de 7 mm/h. Una radiografía simple inicial reveló una fusión constitucional de la articulación interfalángica distal del dedo gordo, pero sin ninguna patología relevante.