Un paciente de 63 años de edad con un índice Eastern Cooperative Oncology Group de 1 fue derivado a nuestro hospital por una metástasis hepática única y de gran tamaño, doce meses después de una gastrectomía total radical y una linfadenectomía DII para un adenocarcinoma gástrico del tercio superior. El informe patológico inicial identificó un pT3N1M0LV1, un adenocarcinoma gástrico moderadamente diferenciado. Como tratamiento adyuvante, el paciente recibió 12 ciclos de quimioterapia FOLFOX. Durante la presente admisión, la tomografía computarizada abdominal (TC) reveló una metástasis hepática única ubicada en los segmentos 5 y 6, de 105/85 mm de diámetro. La exploración por TEP-TAC con 18-FDG no reveló enfermedad extrahepática. Se decidió realizar una resección quirúrgica mediante abordaje abierto de la metástasis hepática. El lavado peritoneal no reveló citología maligna, y la ecografía intraoperatoria no mostró enfermedad metastásica hepática adicional. Realizamos una resección hepática no anatómica, sin control de flujo debido a las importantes adherencias peritoneales en el hilio hepático, secundarias a una linfadenectomía previa. El paciente fue dado de alta después de siete días, con una recuperación sin incidentes. El informe patológico confirmó enfermedad metastásica con un origen gástrico. Seis meses después del segundo procedimiento quirúrgico, el paciente desarrolló una recurrencia hepática local, de 84/73 mm de diámetro. La tomografía computarizada torácica, abdominal y pélvica no reveló metástasis extrahepáticas. Se realizó la resección quirúrgica de la recurrencia hepática, sin morbilidades postoperatorias, y el paciente fue dado de alta después de ocho días. Tres meses después de la última cirugía, el paciente está bajo quimioterapia adyuvante, sin signos de imágenes de recurrencias adicionales.