Una paciente de 65 años de edad con antecedentes de cirugía abdominal en un hospital regional de Bahir Dar 6 meses antes de esta presentación, se presentó con dolor abdominal difuso, debilidad y vómitos ocasionales de material ingerido que habían durado 6 meses. No tenía antecedentes de sangrado uterino anormal, uso de anticonceptivos orales u operación ginecológica. La paciente dio su consentimiento informado por escrito para publicar este informe de caso. El resultado de la biopsia de su cirugía en Bahir Dar sugería un tumor estromal gastrointestinal. Al examinarla, parecía crónicamente enferma, estaba demacrada y ligeramente pálida y tenía una larga cicatriz abdominal en la línea media; también había una leve sensibilidad en todo el abdomen al tacto profundo. La investigación reveló un valor de hemoglobina de 9,3 g/dL y un recuento de glóbulos blancos de 6900/uL. Tenía un grupo sanguíneo O positivo y una función hepática y renal normales, así como una radiografía de tórax normal. La ecografía mostró numerosas masas intraabdominales hipoecóicas de diferentes tamaños () y una gran masa hepática hipoecóica de 7,5 x 4,7 cm2 en el lóbulo derecho (). La laparotomía posterior reveló numerosas masas globulares que surgían del mesenterio y de las paredes de todo el intestino delgado, algunas pedunculadas pero la mayoría sésiles ( y). Además, había una gran masa hepática de aproximadamente 8 x 10 cm en el lóbulo derecho con pelvis normal. Se tomaron múltiples biopsias de las masas mesentéricas y del intestino delgado superficial, pero no de la masa hepática por temor a la hemorragia y al cierre del abdomen. Se enviaron muestras de biopsia a dos centros, y ambos informaron un hallazgo similar de haces entrelazados altamente celulares de células musculares lisas proliferantes no asociadas con atipia nuclear o figuras mitóticas, y no se observó necrosis. El panorama general sugiere un leiomioma celular de comportamiento biológico indeterminado. Se aplazó la cirugía adicional, ya que no es práctico extirpar todas las masas. La paciente fue dada de alta sin mayores complicaciones y se le diagnosticó LPD con posible leiomioma hepático. Más adelante se le realizó una consulta oncológica. La paciente fue seguida durante 3 meses y aún tiene algo de dolor abdominal, pero en general se encuentra bien.