Un hombre hispano de 69 años se presentó con dolor abdominal, pérdida de peso y hematoquecia. Se atendió al paciente en la clínica de gastroenterología después de 6 meses de experimentar dolor abdominal bajo, malestar, pérdida de peso involuntaria y deposiciones sueltas con sangre ocasional en las heces. El paciente negó haber tenido síntomas similares antes de ese momento. El historial médico pasado fue positivo para la hipertensión esencial benigna. Los antecedentes personales y familiares fueron negativos para el cáncer colorrectal, la enfermedad intestinal inflamatoria u otras enfermedades gastrointestinales. En el examen físico, el abdomen estaba blando, sin dolor, sin masas palpables. El examen rectal digital reveló una masa circunferencial palpable a aproximadamente 7 cm del borde anal. Los análisis de sangre de rutina, que incluían un hemograma completo, un panel metabólico completo y un análisis de orina, estaban dentro de los límites normales, excepto por la anemia microcítica hipocrómica con una hemoglobina de 7,4 g/dL y el antígeno carcinoembrionario elevado a 4,1 ng/dL (rango normal 0,0-3,0 ng/dL) El paciente se sometió a una colonoscopia de diagnóstico que reveló una masa rectal ulcerada, circunferencial y casi obstructiva a 7 cm del borde anal. La resonancia magnética de la pelvis coincidió con la invasión extramural del tumor en la musculatura propia con afectación mesorrectal.