Una mujer de 41 años consultó por una masa dolorosa en su flanco izquierdo y en la fosa ilíaca izquierda que había evolucionado durante cuatro meses sin fiebre, vómito, náusea o cualquier otro síntoma de obstrucción gastrointestinal. Su historial quirúrgico fue notable por una cesárea un año atrás. No fumaba ni tomaba drogas y no tenía antecedentes de alergias. Los antecedentes de su familia no son relevantes, ya que no hay casos similares en la familia ni anomalías genéticas probadas. El examen físico reveló un abdomen blando y sensible con la presencia de una cicatriz de Pfannenstiel. Además, se palpó una masa que ocupaba su flanco izquierdo y fosa ilíaca izquierda. La masa no era compresible, se movía libremente y no era pulsátil. Para evaluar la masa abdominal detectada por el examen físico. Se realizó una tomografía computarizada abdominal-pélvica () que mostró una masa ovoide sugestiva de un tumor desmoide de 109*59 mm que se extendía por 76 mm y ocupaba la pared anterolateral izquierda del abdomen, llegando hasta la cresta ilíaca izquierda y en contacto íntimo con el asa intestinal, la resonancia magnética abdominal objetivó una masa bien delimitada, con contornos lobulados que mostraban una intensidad de imagen T1 y una intensidad de imagen T2 heterogénea, que afectaba al músculo recto abdominal y que empujaba hacia afuera los músculos planos izquierdos del abdomen, así como el músculo ilíaco posterior y llegaba hasta el contacto con la cresta ilíaca izquierda por abajo (ver). Se le practicó una laparotomía media y la exploración intraoperatoria reveló una masa parietal que se infiltraba en el músculo recto izquierdo subumbilical, la cresta ilíaca izquierda y la columna ilíaca anterosuperior izquierda, con adherencias al epiplón mayor y al colon sigmoide. Decidimos realizar una extirpación completa de la masa para una resección curativa. Procedimos a una resección total de la masa, extrayendo el músculo recto izquierdo y una parte del músculo restante de la pared abdominal izquierda, con reconstrucción mediante un colgajo pediculado de la fascia lata izquierda y la colocación de una malla bifacial con drenaje abdominal parietal. El procedimiento fue realizado por un jefe de cirugía general. Se administraron analgésicos, antibióticos y profilaxis para el tromboembolismo en el postoperatorio. El paciente siguió y toleró los consejos que se le dieron, como no levantar objetos pesados y usar un cinturón de soporte abdominal. El examen histológico encontró una proliferación fusocelular formada por haces largos y anchos que se insertan entre los haces del músculo estriado (en los dedos de los guantes). Las células tumorales tienen núcleos alargados y a veces ondulados y citoplasma eosinófilo con límites imprecisos que favorecen un tumor desmoide. La proliferación se basa en un abundante fondo colagenoso similar a un queloide que se vuelve laxo focalmente. La recuperación postoperatoria de la paciente fue sin incidentes. El drenaje se retiró el cuarto día postoperatorio y fue dada de alta el quinto día postoperatorio. Después de un seguimiento de un año tras la cirugía, no hubo evidencia de recurrencia.