Una mujer de 36 años fue derivada a nuestra clínica en mayo de 2005 con un historial de un año de dolor en su mano izquierda. El dolor era constante pero aumentaba por la noche y después de realizar trabajos manuales, y se reducía con agentes antiinflamatorios no esteroideos. No había antecedentes de lesiones. En el examen físico se observó una hinchazón suave de la cabeza del tercer metacarpo en el dorso de la mano izquierda. El rango de movimiento no estaba limitado y no había alteraciones sensoriales. La fuerza de agarre de la mano izquierda estaba ligeramente reducida, principalmente debido al dolor. El recuento sanguíneo y el perfil bioquímico se encontraban dentro de los rangos de referencia. La radiografía mostró un nido ovalado rodeado por un anillo radiolúcido de la mano izquierda mostró claramente una zona ovalada radiolúcida en la cabeza del tercer hueso metacarpiano y una marcada esclerosis alrededor de la lesión. La historia y los hallazgos clínicos y radiográficos apuntaron al diagnóstico de un osteoma osteoide de la cabeza del tercer hueso metacarpiano en la mano izquierda. El paciente fue operado 30 días después, mediante un abordaje dorsal, bajo un bloqueo del plexo braquial. Se realizó una escisión en bloque del nidus utilizando una pequeña cureta. También se usó una fresa de alta velocidad para remover el hueso esclerótico dentro de la lesión. El defecto se llenó con un injerto de hueso canceloso autógeno. La mano se inmovilizó postoperativamente con una férula. El examen histológico confirmó el diagnóstico de osteoma osteoide. El dolor desapareció inmediatamente después de la operación. En el seguimiento de 2 años, el paciente no tuvo dolor y no hubo evidencia de recurrencia (Fig.