Una mujer de 43 años visitó nuestro hospital debido a síntomas en el tracto urinario inferior y dolor en el costado izquierdo. Había tenido episodios previos de hematuria macroscópica intermitente, disuria y tenesmus urinario. Cada vez que tenía estos síntomas, visitaba una clínica privada y le daban antibióticos orales. Sus síntomas por lo general mejoraban después de la medicación. Recientemente, sus síntomas del tracto urinario inferior no habían mejorado a pesar del tratamiento, y vino a nuestra clínica para una evaluación y tratamiento adicionales. Un examen detallado de su historial médico reveló que se había sometido a una cirugía urológica cuando era adolescente. Sus padres habían fallecido justo después de la cirugía y la paciente no sabía qué operación le habían realizado. Al ingreso, sus signos vitales eran normales y no presentaba fiebre. En el examen físico, mostró sensibilidad en el ángulo costovertebral izquierdo. Su conteo sanguíneo completo inicial y los exámenes de laboratorio de química sanguínea fueron normales. No obstante, su análisis de orina mostró leucocitosis y la microscopía de orina mostró hematuria, piuria y bacteriuria. Se realizó una radiografía simple de riñón, uréter y vejiga y una tomografía computarizada (TC) de la región abdominal y pélvica para la evaluación inicial. En la radiografía y la tomografía computarizada de riñón, uréter y vejiga, se detectó un stent ureteral izquierdo con grandes calcificaciones en los extremos distal y proximal de la cola de cerdo. La tomografía computarizada también mostró un riñón izquierdo severamente dilatado con adelgazamiento del parénquima, lo que es consistente con una disminución de la función renal.