Un paciente de 55 años de edad se presentó en nuestro departamento quejándose de una pérdida visual repentina en su ojo izquierdo, 28 años después de una PK sin complicaciones por queratocono. El paciente no informó de antecedentes de traumatismo ni de frotarse los ojos. En el momento de la presentación, la agudeza visual mejor corregida (BCVA) fue de 20/40 en el ojo derecho y el movimiento de la mano (HM) en el ojo izquierdo. La biomicroscopía con lámpara de hendidura mostró un injerto abultado de espesor completo con curvatura distorsionada y marcado adelgazamiento y empinamiento periférico. Se observó un edema estromal corneal difuso (9-6 en punto) que no afectó al área nasal inferior del injerto, rodeando el área del edema corneal y la membrana de Descemet desprendida subyacente. Después de esto, el injerto se reposicionó y se suturó en su lugar utilizando suturas de Nylon 10-0 interrumpidas. Por último, se inyectó aire en la cámara anterior para lograr la reinserción y promover la adherencia de la membrana de Descemet previamente desprendida. En el primer día postoperatorio, el edema corneal se había resuelto y se encontró que la DM se había vuelto a unir. La BCVA del paciente fue de 20/40 en el ojo izquierdo. El curso postoperatorio fue sin incidentes y el injerto permaneció claro después de un seguimiento de 3 meses (Fig.