Un hombre de 61 años con antecedentes de hipertensión se presentó en el departamento de urgencias con un dolor de cabeza severo y atípico sin antecedentes de traumatismo. El paciente estaba neurológicamente intacto, con un grado II de Hunt y Hess, y una presión arterial inicial de 172/96 mmHg. La tomografía computarizada (TC) y la angiografía por tomografía computarizada (ATC) posterior demostraron HSA difusa, contenida en gran medida dentro de las cisternas basales, pero sin una fuente clara de la hemorragia en la ATC. La angiografía por sustracción digital (ASD) y la angiografía rotacional digital (ARD) posteriores demostraron un pseudoaneurisma idiopático de 3,5 mm que se proyectaba posteriormente desde la unión de la arteria basilar/cerebral posterior sin evidencia de disección arterial []. La posterior toma de imágenes, tanto con CTA como con DSA/DRA, demostró una disminución del tamaño y del flujo asociado dentro del aneurisma. Se procedió a un tratamiento expectante del aneurisma y no se administró ningún tratamiento posterior. El paciente tuvo un curso esperado en la unidad de cuidados intensivos (UCI), que incluyó un drenaje ventricular temporal, y fue dado de alta en su casa en una condición neurológicamente intacta y estable. El seguimiento posterior de DSA y DRA 14 días después de la hemorragia demostró una resolución completa del pseudoaneurisma []. El seguimiento posterior, que incluyó imágenes a 1 año, confirma la resolución espontánea y completa.