
Efecto del precondicionamiento isquémico remoto en el fracaso renal agudo en pacientes de alto riesgo sometidos a cirugía cardíaca: un ensayo clínico aleatorizado

Importancia: Actualmente no se han identificado intervenciones que logren reducir el riesgo de la insuficiencia renal aguda en el marco de la cirugía cardíaca.

Objetivo: Determinar si el precondicionamiento isquémico remoto reduce la incidencia y la gravedad de la insuficiencia renal aguda en pacientes sometidos a cirugía cardíaca.

Diseño: Estudio multicéntrico aleatorizado de 240 pacientes seleccionados entre agosto de 2013 y junio de 2014 en 4 hospitales en Alemania con alto riesgo de desarrollar insuficiencia renal aguda según el score de la Cleveland Clinic Foundation, con una puntuación 6 o superior. Los pacientes fueron asignados de forma aleatorizada a recibir precondicionamiento isquémico remoto o precondicionamiento isquémico remoto simulado (sham). Todos los pacientes completaron el seguimiento a 30 días después de la cirugía y se analizaron de acuerdo con el principio de intención de tratar.

Intervenciones: Los pacientes recibieron precondicionamiento isquémico remoto (3 ciclos de 5 min de isquemia y 5 min de reperfusión en un brazo después de la inducción anestésica) o precondicionamiento isquémico remoto simulado (sham), ambos a través de un manguito de presión.

Principales resultados y medidas: El objetivo principal fue determinar la incidencia de insuficiencia renal aguda definida por los criterios Kidney Disease: Improving Global Outcomes en las primeras 72 h tras cirugía cardiaca.

Los objetivos secundarios incluyeron el uso de terapia de reemplazo renal, la duración de la estancia en la unidad de cuidados intensivos, la aparición de infarto de miocardio y accidente cerebrovascular, la mortalidad hospitalaria y a los 30 días, y los cambios evolutivos en los biomarcadores de lesión renal aguda.

Resultados: La insuficiencia renal aguda se redujo significativamente con el precondicionamiento isquémico remoto (45 de 120 pacientes [37,5%]) en comparación con el control (63 de 120 pacientes [52,5%]; reducción absoluta de riesgo, 15%; IC 95%: 2,56-27,44%; p = 0,02). Los pacientes que recibieron precondicionamiento isquémico remoto presentaron menor necesidad de terapia de reemplazo renal (7 [5,8%] frente a 19 [15,8%]; reducción absoluta de riesgo, 10%; IC 95%: 2,25-17,75%; p = 0,01), y redujo la estancia en la unidad de cuidados intensivos (3 días [rango intercuartilico, 2-5] vs 4 días [rango intercuartílico, 2-7]) (p = 0,04). No se observó un efecto significativo del precondicionamiento isquémico remoto sobre la incidencia de infarto de miocardio, accidente cerebrovascular o mortalidad.

El precondicionamiento isquémico remoto redujo significativamente la liberación de IGFBP7 y TIMP-2 después de la cirugía (precondicionamiento isquémico remoto, 0,36 vs control, 0,97 ng/ml 2/1.000; diferencia, 0,61; IC 95%: 0,27-0,86; p < 0,001). No se informaron efectos adversos con el precondicionamiento isquémico remoto.

Conclusiones: Entre los pacientes de alto riesgo sometidos a cirugía cardíaca, el precondicionamiento isquémico remoto redujo significativamente la incidencia de insuficiencia renal aguda y la necesidad de terapia de reemplazo renal.
