
Utilidad de la Cistatina-C en el ámbito hospitalario. Comparación con los distintos métodos de valoración renal

La prueba utilizada habitualmente para valorar la función renal es la creatinina sérica, aunque por sus limitaciones, muchas ocasiones es necesario recurrir a la medida del aclaramiento de creatinina en orina de 24 horas (Clcr), la fórmula de Cockroft-Gault (CG) o la fórmula de Levey (MDRD).

Los distintos métodos pueden dar distintos resultados, creando una situación de confusión a los clínicos.

La introducción de la Cistatina-C como nuevo marcador de función renal, podría suponer una mejora considerable.

El objetivo de nuestro estudio fue comparar los distintos métodos de valoración renal y establecer la utilidad de la cistatina-C en el ámbito hospitalario.

Fueron incluidos en el estudio 70 pacientes (44 hombres) seleccionados de manera aleatoria, predominando enfermos renales y pacientes diabéticos, a los que se les realizó el CLcr y se calculó CG y MDRD.

La edad media de los pacientes fue 66±14años, peso medio 73±17Kg, creatinina 2,14±1,77mg/dL, cistatina-c 1,77±1,18mg/L, CLcr 54,39±36,2mL/min.

La correlación entre 1/Crea con el Clcr, CG y MDRD fue respectivamente: 0,7735, 0,8269 y 0,9613, (p < 0,0001).

La correlación entre 1/Cist con el Clcr, CG y MDRD fue respectivamente: 0,836, 0,8142 y 0,832, (p<0,0001). Mediante los gráficos de Bland-Altman la diferencia media observada entre Clcr con C-G y MDRD fue -1,5 ml/min y 2,8 ml/min respectivamente. Comparando CG con MDRD fue 1,7 mL/min. La media de las diferencias absolutas observadas entre Clcr y CG fue 13,5 ml/min y con MDRD fue 17,1 mL/min. Entre ambas fórmulas la media fue 12,5 mL/min. No existen diferencias estadísticamente significativas entre los distintos métodos de valoración renal (p>0,05).

En conclusión, la mayoría de las recogidas de orina podrían evitarse con la utilización de las fórmulas.

La Cistatina es muy superior a la creatinina, sobre todo para detectar leve alteración renal (sensibilidad 80,4% vs 44,7% en hombres) convirtiéndose en una alternativa prometedora que reduciría a más de la mitad la IRC oculta generada por la creatinina, aunque se necesitan más estudios para confirmarlo.
