
La eficacia de los probióticos sobre la diarrea persistente en niños aún no ha sido comprobada.

Este trabajo controlado doble ciego tuvo como propósito evaluar ese efecto usando Lactobacillus sp y Saccharomyces boulardii.

Ochenta y nueve niños entre 6 meses y 2 años de edad fueron distribuidos al azar para recibir leche pasteurizada conteniendo cepas liofilizadas de Lactobacillus casei y Lactobacillus acidophillus desarrolladas por CERELA (Centro de Referencia para Lactobacilos (1010-1012 CFU por g), n=30, o cepas liofilizadas de S. boulardii (1010-1012 CFU por g), n = 30, o placebo, n =29.

Cada niño recibió 175 g dos veces por día durante 5 días.

Se evaluó el número de deposiciones/día, la duración de la diarrea y la duración de los síntomas.

Se aislaron gérmenes patógenos en las heces en el 40% de los casos: 27% eran rotavirus.

Lactobacillus sp y S. boulardii redujeron significativamente el número de deposiciones (p < 0.001), la duración de la diarrea y el número de vómitos (p< 0.005) y (p< 0.002) respectivamente, comparado con placebo.

No hubo diferencias entre los tratamientos en pacientes con rotavirus-positivo o rotavirus-negativo.

En conclusión, este trabajo demuestra que cepas de L. casei y L. acidophillus desarrolladas por CERELA y de S. boulardii son similarmente efectivas en el tratamiento de la diarrea persistente en niños.
