   Siempre amé y amo aún, y desde ahora
amar espero más de día en día
aquel dulce lugar donde me guía
el triste amor que en mi alma se atesora;

   y en amar estoy siempre el tiempo y hora
en que olvidé cuanto cuidado había
terrenal, y amaré más todavía
a aquella cuya imagen me enamora.

   mas quien pudiera haber jamás creído
que el tiempo en amarguras me volviera
memorias a quien yo tanto he querido?

   ¡Oh, Amor, cómo has postrado mi alma fiera
a no estar de esperanzas mantenido,
do anhelo más vivir, muerto cayera.