   Vencedora en Granada, hallas mezquino
el mundo antiguo, en la sublime idea
que de tu pueblo tienes, y desea
abrir tu alma a su expansión camino.

   Proteges a Colón, y el peregrino
plan se logra por ti, que la europea
ciencia extendiendo, en cuanto el mar rodea
planta la Cruz del Redentor divino.

   Así tu gloria América proclama,
y a las naves de Hirán causa desdoro
y al bienhechor ejército de Osiris.

   Sorata te alza al éter: Tequendama
le hunde en tu aplauso: Niágara sonoro
como nimbo de luz te ciñe el iris.