   Celebra tu glorioso aniversario,
y admire el mundo la inmortal hazaña,
en que su lealtad y amor a España
selló con sangre el corazón canario.

   Penetra reverente en el santuario
donde están las banderas de Bretaña,
hoy, que a los golpes de enemiga saña,
subes cual nuevo Cristo a tu Calvario.

   De allí acuden recuerdos a millares
a confortar tu espíritu; devora
en altivo silencio tus pesares.

   Lucha y calla; el derecho no se implora.
¿Si has vencido al coloso de los mares,
¡ira de Dios! no has de vencer ahora?