   Pueblo que ayer, en lucha pavorosa,
tu libertad sagrada defendiste,
no pierdas el derecho que adquiriste
derramando tu sangre generosa.

   No olvides en inercia vergonzosa
la empresa que valiente a cometiste;
no abandones la senda que emprendiste,
cumple abnegado tu misión gloriosa.

   ¡Heroico paladín de santa idea,
sé grande como ayer en la pelea,
no te ciñas tú mismo tu mortaja;

   no en mezquinas e inútiles porfías
agotes tus potentes energías;
si libre quieres ser, piensa y trabaja!