   Meses en que los mares dieron perlas
y bandos de corales arrastraron,
y que al par con la vida germinaron
ilusiones que el mar no pudo henderlas.

   ¡Cómo gozara el corazón al verlas,
meses que dulces dichas provocaron,
si las horas felices que pasaron,
con los meses pudiéramos volverlas...!

   Que el corazón de zonación escaso
guarda quimérico, por siempre, acaso,
tristes recuerdos, de escapada gloria...

   Así, en efluvios de ilusión, por eso,
tengo a Septiembre siempre en la memoria,
pues me diste en Septiembre el primer beso.