   Bailando en el umbral del sol naciente
amaneciste ayer mujer entera,
empapada de anhelos la cadera
y en estampida el dios adolescente.

   Al paso tibio vas luna creciente,
humedades de piel, brisa hechicera
y en el vértigo azul de la habanera
marejada de ensueños en la frente.

   Paso a paso vendrás hasta mi orilla
de bongos al compás, lluvia sonora
de arenas alquitrán y campanilla,

   del palmeral al son cautivadora,
perfumes, arrebol, la maravilla
que anegará la playa de mi aurora.