   Si ante el ara divina me prosterno
y a Dios acato, férvido y contrito,
¿esclavo soy, porque su ley admito
y con su ley mi voluntad gobierno?...

   Si rebelde provoco el duelo eterno
del bien y el mal... y caigo en el delito,
¿libre seré porque renuevo el grito
que lanzaron las furias del averno?...

   Libertad, servidumbre... El hombre nace
a dar al viento la gentil bandera
de la virtud, que es el perdón del justo...

   Y aunque astuto el malvado se disfrace
con gesto triunfador, la fraude artera
subir no puede a tribunal augusto.