   Si un término la vida no tuviera
¿Qué fuera de esos pobres soñadores,
que en vano del placer buscan las flores
y de amor la fantástica quimera?

   Que si un hora se ostenta lisonjera
la vida con sus prismas de colores,
es una hora no más y mil dolores
enturbian esa dicha pasajera.

   Si amor no presta mágica sonrisa
al corazón que desolado gime,
si espléndido horizonte no divisa,

   si el férreo brazo del pesar le oprime
y con lento rigor le martiriza...
la tumba, del tormento lo redime.