   Vivo en el alma tu recuerdo llevo,
pues de llevarle obligación contraje,
y hoy quiero aquí rendirte el homenaje
que agradecido a tu memoria debo.

   No hay en tu triste historia nada nuevo;
te hirió la muerte, y se amansó el coraje;
calló la envidia, enmudeció el ultraje,
y ya el rencor en ti no encontró cebo.

   Pero vengado estás, que fiel programa
su saña fue de todo lo que han sido;
la historia lo pregona y los inflama;

   fábula son del mundo corrompido;
la fama que te dieron, es su fama;
descansa en paz, porque los has vencido.