   Si amor es santidad, yo quiero amarte
con toda alma, con todo corazón
y con todas mis fuerzas; que la unión
de mi ser a tu Ser pueda inclinarte

   a que enciendas en mí para loarte
una hoguera de mística pasión
y que sea capaz mi inspiración
de entenderte, sentirte y expresarte.

   Que viva yo, mas no sea quien viva,
sino Tú por vivir siempre conmigo.
Egoísmo y placer mi pecho esquiva

   por gozar del placer de estar contigo.
Aviva, pues, mi fe, mi amor aviva,
y en vez de ser mi Juez, serás mi Amigo.