   Si deseas que goce, gozaré
alabando, Señor, tu nombre santo;
y anegando mis culpas con el llanto,
si dispones que sufra, sufriré.

   Si me ordenas que viva, viviré,
y adorarte, Jesús, será mi encanto;
y entonando a tu cruz un dulce canto,
si me mandas que muera, moriré.

   Quiero sólo vivir, para admirarte;
quiero sólo sentir, para quererte;
quiero sólo cantar, para loarte;

   esperar quiero, sólo para verte;
quiero sólo rogar, para rogarte
que otra vida mejor me de la muerte.