   Madre amorosa, celestial consuelo,
luz de la vida, amparo de inocentes,
vigía de los hombres que pendientes
de los peligros yacen en el suelo.

   Mira a tus hijos hoy con cuanto anhelo
A Vos se postran gozosos y rientes
y ofreciéndote el corazón ardientes
una nube de amor llevan al cielo.

   Esencia pura, bella cual la aurora,
emporio de las gracias e inocencia
sol cuyos rayos la existencia dora,

   manantial cariñoso de clemencia,
nunca jamás olvides ¡oh, Señora!
a tus devotos hijos de Valencia.