   Después de haber sufrido cuatro días
de un grave y doloroso estreñimiento
voy al común y con placer me siento
a echar las atrasadas porquerías.

   ¡Qué agradable impresión y qué alegrías
en todo el intestino experimento
cuando sale apretado el excremento
en suaves y ventosas melodías!

   El espíritu se ensancha presuroso
el mojón muy despacio y apretado
va saliendo con gracia y artificio.

   Y después de la brega, sudoroso,
tomo el papel, lo doblo con cuidado
y tranquilo me limpio el orificio.