   ¿Cree buenamente, cándido y sencillo,
de lo que dice y hace la eficacia?
Es un tonto. -¿Lo duda, y con audacia
vive engañando? -Entonces es un pillo.

   Ya se vistan de negro o de amarillo,
como el traje no da ni quita gracia,
la vileza en el uno es contumacia,
la tontera en el otro es estribillo.

   Reverenciar a un tonto, lo hallo bajo;
alimentar a un pillo, degradante;
y humillarse ante un traje, majadero.

   Por consiguiente, desde el Papa abajo,
por cómico, por necio o por tunante,
le niego a todo cura mi dinero.