   ¿Qué fueron al gran Carlos sus hazañas
en la celda de Yuste recogido?
El quiso relegarlas al olvido
y ellas emponzoñaban sus entrañas.

   Suele el que nace humilde en las cabañas
dejar su techo y olvidar su ejido,
por el lucro del mar embravecido,
por el sangriento lauro en las campañas.

   Mas el recto varón que honró su historia
sin codiciar fortuna envilecida
ni envidiar de los Césares la gloria,

   un apartado albergue le convida
a esperar sin tormento en la memoria
la breve muerte de su larga vida.