   Soñé que una selva silenciosa
junto a un lago risueño y transparente,
vi de mi Lesbia la serena frente
pura cual siempre y como siempre hermosa.

   Soñé que con manera pudorosa
puso en un lazo azul jazmín luciente,
y al seño los unió tierno y latiente,
con trenzas de áurea seda primorosa.

   Díjome «Adiós» y vuelvo a mi retiro.
En vano quise detener su brazo,
fue como el viento rápido su giro.

   Y mi dulce ilusión cumplió su plazo...
Y el corazón llevóse en un suspiro
selva, lago, jazmín, trenzas y lazo.