   Soñando a veces -si el soñar quebranta
ese vago sufrir, esa agonía -,
como canta al volar la alondra pía,
por el cielo mi alma vuela y canta.

   Canta el alba, la luz, la estrella santa
que ilumina la tierra... sólo un día.
Canta el cambio en las cosas, la alegría
que las llena de amor y las levanta.

   Mas de repente, un viento húmedo y frío
sopla en mi sueño. Un leve escalofrío
me despierta. Y es noche. Es el dolor

   que vela como antes a mi lado.
¡Ay! mis cantos de luz, ángel amado,
tan sólo sueño son, como mi amor.