   Pretendí de la patria ser «papá»
y mi constancia, al fin, lo consiguió:
cuanto he gastado y he sufrido yo
lo olvido al verme diputado ya.

   Con el acta querida llegué acá
y un susto cruel la comisión me dio;
la declararon grave y dije: ¡Oh!
mas la aprobaron luego y dije: ¡Ah!

   Cierto es que mi fortuna malgasté,
que disgustos y pérdidas sufrí,
que desaires y befas soporté;

   pero, al cabo, mi anhelo conseguí
y cien veces impreso encontraré:
Don Inocencio Badulaque: SÍ