   El soneto es poema bien sucinto,
de leyes rigidísimas, severas,
que en ficciones y cosas verdaderas
nunca debe salir de su recinto:

   Terrible complicado laberinto,
nivel de burlas y compás de veras,
que suele remontarse a las esferas
mejorado de Apolo en tercio y quinto.

   Sus parte han de ser todas perfectas,
derivadas de un solo pensamiento,
sin estribos, tacones, ni muletas;

   en los fines está su encantamiento,
y es la piedra de toque de poetas
o el Caribdis y potro de tormento.