   -Yo soy cristiano... -Y ¿ama la pobreza?
-Tonto es quien la riqueza no prefiere.
Yo soy cristiano... -¿A su enemigo quiere?
-Dar, como prueba, un palo en la cabeza.

   Yo soy cristiano... -¿Y por las calles reza?
-El que lo ve mi santidad infiere.
Yo soy cristiano... -Y ¿odia, injuria, hiere?...
-Si es por mi bien, no hacerlo es gran simpleza.

   Yo soy cristiano... -Entiendo; es caso llano.
Tal nombre es para muchos, por lo visto,
muestra de mercader o apodo vano.

   -Yo soy cristiano... En preguntar no insisto.
Es la moda del día: ser cristiano,
despreciando las máximas de Cristo.