   Nota de ingratitud yo mereciera,
por falta de respeto y simpatía,
si al cantor de la cándida María
frases de admiración no dirigiera.

   Reproduce lo bello de manera
que el alma s embelesa y extasía
ante cuadros que sólo pintaría
quién tal misión del cielo recibiera.

   Campiña, santuario, amor sublime,
piadosa devoción, sentida historia...
A todo, de verdad el sello imprime.

   Y, guiado del arte, por más gloria,
cuanto del Genio por primor se estime,
da, cual rico manjar, a mi memoria.