   De tu espíritu múltiple y fecundo,
-lumbre creatriz, intelectual Proteo-,
brotar la estirpe, más grandiosa, veo
de cuantos genios ha admirado el mundo:

   Cipriano, como un FAUSTO más profundo,
vence a la Duda en choque giganteo;
a HAMLET y CRIN y PROMETEO
en sí resume el fiero Segismundo.

   Tu audaz Eusebio, en su siniestro tipo,
los rasgos muestra de un consciente Edipo
y de un DON JUAN y CARLOS MOOR gigantes...

   y fueras tú el mayor de los pintores,
si, emulando tus gráficos colores,
no se elevara junto a ti... ¡CERVANTES!