   Catorce versos forman los sonetos;
catorce bardos con primor los hacen;
catorce estrellas en la «Gruta» nacen
que iluminan a incrédulos sujetos.

   Veintiocho veces escuché cuartetos
que en verdad, plenamente satisfacen
a todos los poetas que aquí yacen
esperando principie los tercetos.

   ¡Estoy con ellos! El temor me invade
de improvisarlos ante Rivas Frade,
Valencia y Gómez. ¡Me metí en la gorda!

   Mas... llegué al último. ¿Podré sacarlo?
¡Si no puedo, que vengan a acabarlo
Julio Flórez, Restrepo y Soto Borda!