   Un cofre es tu violín de musicales
joyas que se derraman a torrentes,
como aquellos tesoros sorprendentes
de los antiguos cuentos orientales.

   Se oyen en sus armónicos raudales,
aleteos de pájaros nacientes,
risas de ondinas en serenas fuentes
y trinos de canarios y turpiales.

   Al poder de tu magia transformado,
se agiganta mi numen desmayado,
subo a las cumbres del excelso Pindo,

   y en esta hermosa fiesta de las almas
las copas de esmeralda de mis palmas
de estrellas lleno ¡y por tus glorias brindo!