   Hoy, que Virtud y Fe desprecia el mundo,
y al vicio y al error levanta altares,
y enloquecido en báquicos cantares,
cielo y tierra amenaza furibundo.

   Leche del mal contra el torrente inmundo
quien anhele la paz de los hogares,
quien ame instituciones seculares,
quien sienta a la impiedad odio profundo.

   ¡Luchemos! Sin combate no hay victoria;
prospera el mal, cuando reposa el bueno;
ni puede el ocio dar frutos de gloria.

   De males siempre el mundo estuvo lleno;
mas nunca fue bendita la memoria
del que sufrió del vicio el desenfreno.