   ¿Quién escapa de ti? ¿Quién tu castigo
evita? ¿Quién se esconde a tu mirada?
Desde que el hombre emprende su jornada
de la cuna al sepulcro, va contigo.

   Mas no con torpe lengua te maldigo
¡oh Dolor!, cuya fuerza incontrastada,
como Dios sacó un mundo de la nada,
sacas del mal la luz que adoro y sigo.

   Fuerte artista que labras tu escultura,
el bloque humano sin piedad golpeas
y el bien arrancas de su entraña dura.

   Chispas de tu cincel son las ideas
con que iluminas nuestra noche oscura,
cuando tus obras inmortales creas.