   Piedra de transparencia delicada,
de un color de violeta luminoso,
sobre tu blanca mano, ensortijada,
es un extraño talismán hermoso.

   Cristal teñido de óxido violado,
de transparente gama brilladora,
derrama su fulgor iluminado
en radiación joyante y seductora.

   Son tus ojeras, cárdenas y bellas,
que marcan en tu faz las hondas huellas
del íntimo deseo que te agobia,

   dos largas amatistas voluptuosas,
que, bajo tus pupilas luminosas,
palpitan en tu blanca faz de novia.