   Del fondo de los mares extraído
de los raros zoófitos calizos,
sobre tu cuello, a tu collar prendido,
aumenta su belleza tus hechizos.

   Flor marina de púrpura sangrienta,
roba a tu boca su color de grana,
y finge clavel rojo que revienta
y en pétalos de oro se desgrana.

   Cuando en tu nuca, de blancor intenso,
lo miro ensangrentar tu carne, pienso
en el abierto rictus de una herida,

   por donde, entre raudales desbordados,
brotara, de tus senos traspasados,
la sangre, como púrpura encendida.