   Benigno alumbra el sol: suelto ya el río:
No falta hoja ni rama al mango airoso:
El verde de la mar es más hermoso,
y el azul de los cielos más sombrío.

   El pie quiere bailar a su albedrío:
la mano quiere asir: todo es reposo.
La mente fresca: el corazón dichoso:
tal es en Cuba la estación del frío.

   Monta el guajiro en su retinto bravo,
y alrededor de su potrero gira
por solo andar, sin que se canse al cabo.

   Brama el toro de amor y no de ira,
silba y salta el zorzal, canta el esclavo,
y nada apesadumbra y todo admira!