   Mes que espera gozoso el prestamista
y que impaciente ansía el usurero:
precisa hacerse con algún dinero
a fin de darse tono de bañista.

   El zapatero, el sastre y al modista,
que tomaban paciencia desde Enero,
con ímpetu terrible y porte fiero
quieren cobrar sus cuentas a la vista.

   Es fiesta cada día en este mes
con Corpus, las verbenas y demás;
hacen su agosto fondas y cafés;

   viajan los enfermos cual jamás;
mientras otros se quedan sin parnés
por culpa de una sota o de algún as.