   ¿Qué piensas melancólica hermosura
cuando fijas absorta tu mirada
en esa margarita deshojada,
imagen de un amor que fue locura?

   ¿Qué piensas cuando besas con ternura,
sus hojas, y febril y apasionada
encierras en su cáliz congelada
de tu vida la lágrima más pura?

   ¡Qué esperas! ¿Pero a qué te lo demando,
si tu frente se dobla pensativa
al peso de recuerdos opresores;

   si encadenada está, si estás llorando,
y en brazos del dolor te ves cautiva
sin porvenir, sin patria y sin amores?