   Tengo el color de golondrina oscura;
sombríos los cabellos ondulantes,
y mis ojos ¡tan negros! son diamantes
en cuyas chispas la pasión fulgura!

   Es urna de coral y esencia pura
mi boca, en que los besos palpitantes
buscan -cual pajarillos anhelantes-
de la tuya el calor y la dulzura!

   Mi cuerpo es una sierpe tentadora
y en el mórbido seno se doblega
lánguidamente el cuello como un lirio!

   ¿No es verdad que es tu Safo encantadora?
¡Oh, ven! Y en este amor que a ti me entrega,
tú serás el Placer y yo el Delirio.