   Del libro en que tú y él habéis leído
graba ¡oh, niña! en la página postrera
la palabra más triste y lastimera
para el ardiente corazón: ¡olvido!

   Símbolo de la muerte, al que ha sentido
la dicha, la pasión, la fe sincera,
le dice esa palabra que es quimera
cuanto está por nacer o que ha nacido.

   Y esos versos que a amar te convidaron,
y a dos almas dormidas despertaron
que sobre ellos sus lágrimas vertieron,

   serán ¡ay! cual las notas suspiradas
que exhalaron dos olas enlazadas
y en el mar de la vida se perdieron.