   Dícenme que denuestas a mi musa
sin el menor asomo de respeto,
por esquivar el clásico soneto
que todo vate por difícil usa:

   Razón de tal valer no admite excusa,
yo ratifico el concienzudo veto,
y resarcir la falta te prometo
si el rebelde laúd no lo rehúsa.

   Diversos cobijaba en mi carpeta,
que tal vez los prohíja con descoco
algún alto erudito a la violeta;

   mas yo no peco y tu indulgencia invoco,
pues ha tiempo que dijo un buen poeta
que para muestra y de lo malo poco.