   Inés, moza criada en Fuencarral,
¿Usted gusta cenar? Clamó cerril,
y su ama, Concepción, dama sutil,
«Ya es después» contestó con mucha sal.

   ¿Ya es después?, dijo Inés, modismo tal
no comprendo; mas juro por San Gil
encajarle una vez y ciento y mil,
cuadre o no, venga bien o venga mal.

   Sintió grandes dolores Concepción,
y ofreciose la Inés con interés
en tanto que llegaba el comadrón.

   Chica, dijo la enferma viendo a Inés,
¿Gustas salir por mí del apretón?
Y respondió la moza...»Ya es después»